Las cerraduras son mecanismos que requieren un mantenimiento periódico para funcionar correctamente. La falta de mantenimiento es una de las principales causas de bloqueos y averías que acaban requiriendo una apertura de urgencia.
El mantenimiento básico que puede realizar usted mismo incluye la lubricación periódica del cilindro. Utilice siempre lubricante en spray específico para cerraduras (a base de grafito o teflón). Nunca use aceite convencional, ya que atrapa el polvo y acaba bloqueando el mecanismo.
Pasos para un mantenimiento básico:
• Lubrique el cilindro cada 6 meses, aplicando el spray en la entrada de la llave. • Introduzca y gire la llave varias veces para distribuir el lubricante. • Lubrique también los pestillos y el mecanismo de cierre. • Compruebe que la puerta cierra correctamente sin forzar. • Verifique que los puntos de cierre encajan bien en el marco.
Señales de que su cerradura necesita atención profesional: la llave entra o gira con dificultad, el pestillo no se recoge completamente, se oyen ruidos inusuales al girar la llave, o la puerta no encaja bien en el marco.
Si detecta alguno de estos síntomas, no espere a quedarse fuera de casa. Contacte con DISMAUR para una revisión preventiva. Nuestros técnicos pueden ajustar o reparar su cerradura antes de que falle por completo, ahorrándole una apertura de urgencia.
